viernes, 10 de septiembre de 2010

El cenit del Jazz!

Siempre he pensado que So What es una especie de puerta hacia otra dimensión, si, suena descabellado, pero la música tiene el poder de alterar el tiempo, de introducirnos en una fantasía sonora difícil de explicar. Me refiero al primer track del álbum de jazz más vendido en la historia, Kind Of Blue, del gran Miles Davis.
El 2 de Marzo de 1959 en los estudios de Columbia Records de Nueva York, seis grandes músicos lograron crear en unas cuantas horas un album que rompió la barrera del jazz y se erigió como una pieza imprescindible en la historia de la música contemporánea. Su compejidad armónica y melódica ha sido tema de estudio por músicos de todos los géneros, Richard Wright comenta que escuchó un acorde en Kind Of Blue que le inspiró componer The Great Gig In The Sky; Quincy Jones por otro lado decía que lo escuchaba todos los días, lo llamaba 'mi jugo de naranja por la mañana'.
Es uno de esos discos que se pueden escuchar una y otra vez... en fin, regresemos a So What, primer track de esta joya, dale play con audífonos y continúa:


El inicio es incierto, parece que el ingeniero de sonido presionó REC justo antes de iniciar la pieza y se escucha el 'desorden' de una orquesta antes de iniciar la función, parece que nada pasa, nada inicia, simplemente notas, más notas, algunas disonantes... el piano juega un poco...

De pronto el contrabajo de Paul Chambers pone orden e inicia un sutil dialogo con el saxofon del genial John Coltrane, la batería de Cobb luce mustia, entra pero prefiere pasar desapercibida, no quiere robar la atención de nadie, simplemente marca el beat, Ostinato!, todos se mantienen...

Pero justo al 1:30, cuando nadie lo espera, paradójiacamente sorpresivo pero sutil, un golpe en el platillo hace slpaaaaashhhhhhh y rompe de tajo todo lo anterior, bye!... entonces, se hizo la música con la trompeta del gran Miles, presumida, soberbia, genial! Chambers pone a caminar su contrabajo con una cadencia exquisita, es literalmente un 'sube y baja' casi hipnótico... lo demás no se puede escribir, lo tienes que escuchar... que lo disfrutes!

lunes, 30 de agosto de 2010

Estofado de Memphis y una idea musical

El maestro Rich Appleman, Chairman de la facultad de Bajo en Berklee insiste en la manera de aportar 'sabores' a la música, comúnmente sus comentarios van en el sentido de hacer un suculento platillo para los oídos al incluir notas y acordes que suelen 'condimentar' una buena pieza musical.
Una de las tareas (muy dificil por cierto) fue justamente esta analogía culinaria-musical llevada a cabo en el clásico Memphis Soul Stew del Señor King Curtis, un saxofonísta texano que en 1967 cocinó este 'estofado' que bien podría ser un simple estudio de instrumentación con mucho sabor a Memphis.
El mismo Curtis va enseñándonos la receta mientras escuchamos a cada uno de los 'ingredientes' hacer su aparición. Te recomiendo maridar este rico platillo con una cheve bien fría y a un buen volumen... Buen provecho!

Memphis Soul Stew - King Curtis by Gabrielo74

Aquí el buen Rich en una de las clases de Berklee tocando Rhythm Changes:

miércoles, 11 de agosto de 2010

Fuerza Miguelón!

Justo en este momento, Miguel debe estar a pocos kilómetros de la orilla, lleva más de 15 horas nadando sobre el Lago Ontario. Desde el bote que lo acompaña ya se ve a lo lejos la ciudad de Toronto y la CN Tower, no puedo imaginar la emoción que deben sentir quienes lo acompañan, si desde aquí se siente.
¿Porqué hacer esta hazaña? Miguel la expica así: "Creo que puedo, porque quiero y porque estoy convencido de que con esto puedo hacer algo positivo para alguien más."
La meta no es la orilla, sino juntar 10 mil dólares para enseñar a nadar a 300 niños.
Aquí el Blog de Miguel:
Aquí la liga para donar

Fuerza Miguelón!

viernes, 9 de julio de 2010

El enemigo en casa

Nunca había sido tan evidente que en el futbol moderno algunos Directores Técnicos, terminan siendo el enemigo en casa. No es casualidad que esta Copa del Mundo arrojó a 11 entrenadores al desempleo mundial, y en los próximos días esta cifra puede aumentar.
La terquedad, la cerrazón y la soberbia de algunos han afectado a varios combinados nacionales, los técnicos han convertido al futbol en un deporte de apuestas, de especulaciones y de 'resultados' en perjuicio del espectáculo más apasionante del mundo.
Sólo por mencionar a algunos, Raymond Domenech, Diego Maradona, Marcello Lippi y Dunga, técicos de equipos campeones del mundo, terminaron arrastrando el prestigio por la sabana africana.

El periodista Juan Lagares del diario El Clarín de Buenos Aires hace una precisa disección de los 10 pecados de la Albiceleste y en primerísimo lugar aparece justamente Diego: "Un cuerpo técnico incapaz de resolver situaciones" Aquí el artículo.
Argentina vio descender a su 'D10S' del olimpo y descubrió con sorpresa que simplemente es un hombre ordinario sin talento de estratega. Eso preocupó mucho a quienes edificaron el mito y optaron por una vieja costumbre, representar al estilo ‘Hollywoodense’ una bienvenida que ni el más ingenuo de los jugadores se creyó, después de ser goleados 4-0 por un viejo y conocido verdugo: Alemania.

Por otro lado Dunga no pasaría por brasileño en un examen básico de futbol, aquel jugador ubicado en las antípodas del Jogo Bonito se convirtió en un entrenador sin carisma, de grises resultados, peleado con el mundo, pero sobre todo, con el buen futbol.

Raymond Domenech sería un buen aprendiz de Walter Mercado, es sabido que este hombre consulta a los astros para definir sus alineaciones, entre un alarde de talento, Así terminó una larga estancia en el banquillo francés totalmente desprestigiado y regañado por el más alto poder de Francia.

Marcello Lippi, es un acertijo que ni Batman podría resolver, sus decisiones a la hora de escoger a 23 jugadores entre tanto talento, es inexplicable hasta para Javier Aguirre, un especialista en hacer listas con el viejo método ‘de-tin-marín’...

Así, tan sólo estos cuatro 'fantásticos' son el mejor argumento de que el futbol se ha convertido en un deporte de monarcas absolutos que hacen caso omiso de los deseos del pueblo y terminan por asesinar al más grande de los justicieros: el espectáculo.

Sudáfrica 2010 quedó a deber mucho. La necedad de la FIFA de llevar un Mundial a África se hubiera redimido con una Copa del Mundo memorable, no fue así. Queda la esperanza de ver una gran final, que a simple vista luce histórica y que nos ofrecerá al 8vo equipo de esa elite de combinados que han levantado la copa.

Ya con esta me despido del futbol por un tiempo... esto ya parece 'El rincón del panbolero' y no es la idea, simplemente fue la época mundialista!

viernes, 25 de junio de 2010

Canta y no llores!

La historia ha sido bondadosa con nuestra Selección Nacional, una y otra vez nos ha puesto en el lugar indicado para vencer a nuestro eterno y poderoso rival: el miedo.
Sin duda lo que más hace daño al TRI en los partidos importantes, no es su basta experiencia perdedora, sino el miedo, lo dicta la sabiduría Jedi 'El miedo es el camino hacia el lado oscuro'.
El rival a vencer no es el seleccionado argentino, eso es lo de menos, es el miedo a perder contra nosotros mismos, a contar una vez más la misma historia, la misma frustración que llega puntual cada 4 años.
¿Porqué ese miedo tan recalcitrante a perder, o a ganar?, no existe triunfador que no haya vivido la tragedia de la derrota, la grandeza está en reconocerla, aprender de ella y sobre todo no tener miedo, es sólo un juego!
En la Copa del Mundo de México 1970, el Estadio Azteca fue testigo del 'Partido del Siglo' entre alemanes e italianos, Alemania perdió, acaso algún elemento de la llamada Mannschaft quedó paralizado de miedo por perder aquella semifinal, obviamente no, por el contrario fue un orgullo haber brindado semejante espectáculo de conjunto, la imagen del Kaiser Beckenbauer jugando con un hombro dislocado dan muestra de ello. Aún en nuestra experiencia perdedora, no hemos tenido una derrota tan honrosa.
El próximo domingo, no me importa la inmediatez de un resultado efímero, sino la batalla que se debe librar contra nuestros miedos, que son mucho más poderosos que la escuadra albiceleste.
Acepto mi terquedad, soy un irrenunciable seguidor de la Selección Nacional. México ganará el domingo, paradójicamente, aceptando la derrota como un acto de honor.
Vamos México! Hoy, hagamos caso del querido Cielito Lindo:
¡Canta y no llores, que cantando
se alegran los corazones!

jueves, 10 de junio de 2010

Ya vas que chutas!

Llegó el día, la cita de cada 4 años, la Copa del Mundo. A veces pienso en quienes no tienen el gusto o la afición al futbol e imagino que debe ser bastante frustrante ver que dicho evento ocupa los espacios masivos, las charlas cotidianas, las noticias, etc. todo parece no importar, sólo el bendito Mundial; se puede o no estar de acuerdo, pero así sucede.
No coincido con la pasión desbordada de algunos, ni con las patrioterías de los medios, menos con las absurdas cantidades de dinero que se pagan por algunos jugadores; en ocasiones el gran negocio en torno al futbol termina por empañar la brillantez del deporte más popular del mundo. A mi me gusta pensarlo así: el futbol es un juego.


Siempre hay algo de magia en los Mundiales, existe una particular emoción que ningún otro evento deportivo genera. Mientras en los Juegos Olímpicos los atletas participan (en su mayoría) en la soledad de su disciplina, en la Copa del Mundo se trata de un equipo, de un pequeño universo de cada nación, de cada raza, de cada afición. Siempre he creído que si otra forma de vida tuviera el interés de conocer a la raza humana, el Mundial sería un excelente laboratorio para estudiarnos.
No sólo se trata de futbol, ahí están todas las razas, los idiomas, las lenguas, la idiosincrasia, las manifestaciones culturales más diversas, es un asombroso abanico que está ahí por una sola razón, la pasión. Parafraseando a Juan Villoro, para entender una sociedad hay que entender la forma en que se apasiona, se divierte, cuáles son sus ilusiones populares y el futbol es eso; basta recordar que la FIFA tiene más miembros que la ONU.
El inicio de esta Copa no podría ser mejor para México, jugar la inauguración contra el anfitrión más débil de la historia, es una oportunidad única de que el Seleccionado Nacional se embriague de una verdadera victoria después de tantas borracheras de derrota.
Así pues, se acabaron las críticas, los lamentos, los berrinches, la indiferencia y... VAMOS MÉXICO!!!!!