
Seguro te ha pasado que un día cualquiera descubres algo interesante que habías olvidado, como dejar dinero en algún pantalón que tenía mucho tiempo que no te ponías o encontrar algún objeto perdido en el lugar menos indicado cuando habías claudicado en la búsqueda de ese objeto... eso me pasó hace una semana que fui a ver a mi mamá y descubrí en su estudio un cuadro que pinté hace 5 años y desde entonces no había visto.
Este cuadro lo pinté por dos razones:, uno, porque mi mamá me platicaba mucho sobre sus visitas a distintos hospitales psiquiátricos de la Ciudad de México como parte de sus prácticas de la carrera de Psicología, las cuales me impresionaban mucho, y dos, porque un fotógrafo que trabajaba en ese entonces conmigo, hizo un excelente reportaje fotográfico sobre un psiquiátrico llamado Fray Bernardino y el material era tan bueno que me nació la idea de hacer un retrato de alguna de las fotos.
Una en particular llamó mucho mi atención, un hombre a contraluz con una mirada verdaderamente especial, entre nostalgia, tristeza, despojo, abandono, qué se yo? es difícil entender a una persona con una enfermedad mental.
A pesar de haber pintado varios cuadros de rostros y miradas distintas, fue un verdadero reto intentar captar su mirada y plasmarla en un cuadro.
En fin, fue muy agradable encontrar ese cuadro después de 5 años.