Estaba parado frente a él en un salón anexo a la dirección -¿Qué vamos a hacer contigo?- guardé silencio y dejé todo en sus manos, no tenía respuesta alguna, ni la más remota idea de qué decir -En serio, ¿dime qué quieres?- Preguntarle eso a un chamaco de 17 años es como una broma, pero facilitó las cosas y simple y llanamente contesté -pasar de año, aprovechar el tiempo-, el maestro hasta se paró del sillón y ya medio encabronado me dijo -No hijo, ni yendo a bailar a Chalma! de 11 materias reprobaste 9 ¿cómo se te ocurre decirme que quieres pasar de año?- Tenía toda la razón, era yo muy osado!, continuó -Mira, tu no puedes aprovechar lo que desechaste, a ver ¿cuántos años tienes?-, yo contesté pronto, veía que las preguntas bajaban de intensidad -17 años maestro-, -Ok pues 17 años ya no los tienes, ya los viviste, ya se fueron, para bien o mal ya pasaron, lo importante son los que están por venir, pero de ti depende que los aproveches, eres muy joven y esto pasará, será una prueba para ti. Te pregunto otra vez ¿cuántos años tienes?-, contesté pensativo, deprimido, abrumado, exhausto... -no sé...-
Me costó mucho trabajo entender esas simples palabras, yo creo que los años a veces los pierdes, a veces los ganas, pero nunca sólo los cumplas.
En un par de días me queda festejar que he ganado 35 años de grandes momentos, de ángeles a mi alrededor y entrañables amigos.

2 comentarios:
Excelente post!!! muchas felicidades, por el propio post y por tu cumpleaños,
Bien ganados esos 35
Un abrazo
Cha
sería muy lindo que ese profesor te viera ahora como el hombre exitoso que eres.
felicidades gabriel!
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